Sandía de Astrakhanski (Citrullus lanatus): procedente de Rusia, es una sandía fácil de cultivar y que se conserva bien.
Es una variedad menos vigorosa, por lo tanto menos propensa a las enfermedades de las plantas y requiere menos intervenciones de cultivo, como la poda.
También se adapta bien a suelos no arenosos, que generalmente son más difíciles para las cucurbitáceas y, especialmente, para las sandías.
Los frutos, de forma redonda o ligeramente ovalada, tienen una piel gruesa, oscura, casi negra, con vetas verde pino. Esta característica garantiza una buena conservación tras la cosecha.
El peso promedio ronda los 6 kilogramos, o un poco más.
Tenga en cuenta: existen variedades comerciales llamadas "sandías de Astrachan", con frutos más grandes y de color más claro, pero no tienen nada que ver con esta variedad antigua.
Ideal para principiantes, gracias a su resistencia y facilidad de cultivo.