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2 gramos

Siembra: de abril a junio
Marco de plantación: 1 m entre plantas, 1 m entre filas
Cosecha: de 30 a 40 días después del trasplante
Semilla Certificada Ecológica

Calabacín Blanco Libanés BIO (Cucurbita pepo)

3,40 €Precio
Cantidad

Calabacín Blanco Libanés (Cucurbita pepo): conocido en todo Oriente Medio por su nombre tradicional Kousa (en árabe: كوسا), esta hortaliza es un símbolo de la cultura gastronómica levantina. Originaria de los fértiles valles del Líbano y de la cuenca oriental del Mediterráneo, donde se cultiva y selecciona desde hace siglos por su extraordinaria tolerancia a la sequía y a las altas temperaturas estivales, esta variedad se distingue por sus frutos cortos y ligeramente claviformes. La piel es de un característico color verde pálido, casi lechoso o blanco crema, salpicada de ligerísimas manchas más claras. La planta presenta un porte compacto y arbustivo, vigoroso pero ordenado, con hojas grandes y profundamente lobuladas que protegen los frutos de la radiación solar directa.

Botánicamente pertenece a la familia de las Cucurbitáceas y es una anual extremadamente precoz y de altísimo rendimiento, capaz de iniciar la producción en menos de cincuenta días desde la siembra. Su principal peculiaridad reside en la extraordinaria calidad de su pulpa: muy blanca, densa, con poca agua en exceso y caracterizada por un sabor delicadamente dulce, ligeramente a fruto seco y nunca amargo.

En la cocina es la reina indiscutible de la gastronomía de Oriente Medio y la variedad fundamental para preparar el famoso Kousa Mahshi, el plato tradicional en el que el calabacín se vacía y se rellena con arroz, carne picada, especias aromáticas y hierbas, para después cocinarse lentamente en un caldo de tomate o limón. Recolectados muy pequeños, los frutos también son excelentes fritos enteros, a la parrilla o consumidos crudos en ensalada.

En el campo demuestra ser una variedad extremadamente vigorosa, grande y productiva. Prefiere una exposición a pleno sol y tolera sin dificultad incluso las temperaturas más calurosas.

Los riegos deben ser regulares y concentrarse en la base de la planta, procurando no mojar el follaje para prevenir enfermedades fúngicas como el oídio. La producción es continua y abundante: recoger regularmente los frutos cuando alcanzan 10–12 centímetros de longitud estimula a la planta a producir nuevos frutos de forma ininterrumpida durante toda la temporada estival.

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