El chayote es una planta perenne. Si las temperaturas no bajan de los 10 °C (50 °F) durante largos periodos (en el sur de Italia), sobrevivirá el invierno sin perder sus hojas. Donde las temperaturas bajan de los 10 °C (50 °F) sin largos periodos de heladas, la planta pierde su parte aérea en invierno, para reanudar su crecimiento en primavera, cuando las condiciones vuelven a ser favorables. Desafortunadamente, las largas heladas del norte de Italia le impiden sobrevivir al invierno, pero aún puede cultivarse como anual.
Siembra: Puede sembrar las plántulas en macetas o directamente en el suelo, siempre que las temperaturas nocturnas se mantengan por encima de los 15 °C y no haya riesgo de heladas. Siembre el fruto entero, cubriéndolo menos de la mitad. En las primeras etapas de la germinación, las plántulas son muy sensibles al encharcamiento. Si es posible, siémbrelas en macetas y trasplántelas cuando alcancen unos 40 cm de altura. Las macetas también permiten sembrar temprano sin riesgo; si bajan las temperaturas, puede proteger las plántulas.
Sexto y cultivo: La planta es rústica, de fácil cultivo, pero hay que tener en cuenta que tiene porte trepador y, en condiciones adecuadas, es excepcionalmente vigorosa, alcanzando dimensiones considerables, hasta 10 metros: el soporte debe ser adecuado, procurando evitar que el fruto se apoye en el suelo para que no se pudra.
No requiere condiciones de suelo particulares, pero procure limitar el exceso de nitrógeno. Es importante mantener el vigor bajo control para evitar que afecte la producción de frutos.
Riego: Durante las primeras etapas de la germinación, mantenga la tierra húmeda, pero sin regar en exceso. A medida que la planta se desarrolla, aumente el riego. Para ahorrar agua, siga los consejos del sitio web aridocoltura.com .
Adversidades: no sufre adversidades particulares salvo pulgones durante la floración, en cuyo caso debemos mantener a raya a las hormigas portadoras.
Cosecha: Dependiendo de las temperaturas, suele comenzar a finales de verano y continuar hasta finales de otoño. La planta es excepcionalmente productiva. Conserve la fruta en un lugar fresco y seco para evitar la germinación prematura.
En la cocina: El chayote se presta a una amplia variedad de preparaciones, ya sea horneado como una papa, guisado o salteado. Su sabor recuerda vagamente al del calabacín, con una consistencia más pastosa.