Calabacín Romanesco (Cucurbita pepo): Sabor intenso y piel crujiente, muy productivo tanto en flores como en frutos: este calabacín del Lacio le encantará, tanto en el jardín como en la cocina. Coseche cuando alcance los 15 cm. Para reproducir semillas, deje que el fruto madure (unos 3 kg en este caso). Tiene un porte arbustivo; plante a 90 cm de distancia y 90 cm entre hileras. Las flores quedan excelentes rebozadas, y este calabacín se puede comer de diversas maneras, desde salteado hasta hervido. Su pulpa conserva su firmeza incluso después de la cocción, aunque en muchas recetas se utiliza la cáscara por su textura y sabor únicos.
Tradicional, bueno, temprano y productivo.